lunes, 26 de septiembre de 2011

Europa - Roma - Día 1

Tomamos el avión desde Atenas bien temprano y arribamos al aeropuerto Fiumicino cerca de las 11. Nos tomamos un shuttle (que no es otra cosa que un auto rural/weekend típico donde entran 10 personas) y en una hora estábamos en el hostel.

Qué desastre, por favor. Quedaba a 10 cuadras de Roma Termini, pero eso no era lo peor. Nos atendió un chabón fatal, todo sudado, intentando hablar algún idioma parecido al español, que nos dio una habitación olvidable: dos catres de diferente altura pegados, unas sillas sucias, un piso lleno de pelos y pelusa, más un innumerable conjunto de cosas cuestionables, que no estábamos dispuestos a sufrir.

Lo puteamos y reclamamos nuestro dinero. El salame nos lo devolvió arregañadientes, pero lo hizo. Con mucha bronca salimos a la búsqueda de reemplazo. Por suerte caímos en uno que se llamaba A&C Much More, muy recomendable, que nos quedaba cerca de la estación y que salía un poco más pero que no tenía ninguno de esos defectos antes mencionados.

Luego de hacer el checkin nos fuimos a comer y a dar vueltas por Roma. Probamos los helados de Roma, y nos resultaron muy ricos.
Pizza finiiiiiiiita, finita. 

Heladito de frutilla, como siempre, y alguna otra cosa para probar. 

Chocolate, como siempre, y alguna otra cosa bomba.

Escaleras por todos lados.

Entramos a esta iglesia, monumental, pero ahora me da fiaca buscar el nombre ella.
El cielo, el infierno... un patrón que se repetirá en cada lugar que visitemos.

La muerte.


La cúpulas de cada una de éstas basílicas, iglesias, capillass, etc suelen ser increíbles.
Imperdibles.



Pasamos por el coliseo (no entramos), el foro imperial, la fontana di trevi, y piazza spagna, donde hay unas escalinatas donde se junta toda la gente. Muy pintoresco. Había shows de capoheira y un montón de árabes vendiendo todos lo mismo: un tomate de plástico loco, unas pinturas del lugar, un laser y alguna huevada más. Eran mil, y si llegabas a mirarlos te apalabraban como si fuera la venta del siglo. Un embole.

No entramos ese día. Estábamos dando vueltas nada más. 




El foro imperial, cerrado por obras. 


Fuentes para recargar tu botellita por todos lados. 

Tirando la moneda en la Fontana di Trevi. 


China tirando monedas... bueh, se le habrá caído :)




Piazza Spagna, donde qué se podía hacer? Beber.  

Juego: Encuentra al chino!


Juego: Encuentra a la china!


Lleno de carritos para comprar basurita para comer.
Por todo Europa (Grecia e Italia por ahora) está lleno de estos autitos pequeños llamados Smart. A Tam le fascinaron. Hay de miles de colores y diseños. Solo para dos personas, y creo que eléctricos.



Y ese fue el primer día en Roma.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Europa - Día 16 y 17 - Atenas

o fueY todo no podía salir bien. Arrancamos bastante como el culo.

Tomamos el ferry de Mykonos a Rafina, una ciudad cercana a Atenas, con la idea de tomar un micro a Atenas ahí mismo. Apenas arribamos había dos posibilidades. Un micro al centro de Atenas y otro al aeropuerto de Rafina. Qué? Si. Lo que queríamos no existía.







Nos tomamos el micro al centro, que nos dejaba bastante mal, con la idea de tomar el metro, el tren u otra cosa desde. No contábamos con que a la mayoría de los griegos lea chupa un huevo otro idioma que no sea el de ellos. Parecen yankees.

Tengo que aclarar que luego de todo el quilombo nos enteramos que el Atenas no tiene aeropuerto en la ciudad sino que el que se conoce como aeropuerto de Atenas es el de Rafina. Lo que es no haber hecho una investigación antes.

Entre que el idioma y su alfabeto no ayudan, y nosotros que nos perdemos fácil, nos logramos comunicar algo y tomamos el tren. Para hacer corta una historia que no lo fue les cuento que llegamos luego de recorrer el puerto de Pireous, y volver por sobre nuestros pasos logramos llegar al depto. de Grigori. Tomamos tren, tram y metro, y todo para llegar a la base de operaciones. Arrancamos como el culo.

Les recuerdo que en muchos casos nos quedamos en casas de personas, en una habitación libre o directamente en departamentos libres. En este caso nos quedamos en una habitación muy linda en la casa de Grigori.


Súper ordenado el chabón. Todo en su lugar. Nada de más, nada de menos. Muy cordial, el holandés.

A la noche, para no desperdiciar el día, pusimos onda y nos fuimos para Monasteraki, que es el barrio céntrico de Atenas. Mientras dábamos vueltas, por el frente, se asomó la cima iluminada de la acrópolis. Un flash. El paisaje iluminado es hermoso y es inevitable no sacarse una foto.

Caminamos, comimos Mousaka (lasagna con carne tipo árabe) y un omelette griego (queso, tomate y salchicha) para luego volver en Tram a la casa de Grigori. A bañarse, que se acaba el día!






Al otro día, sabiendo del paro de transporte, Grigori se ofreció a llevarnos en su auto. Sin esa acción nos hubiéramos quedado varados en si barrio sin posibilidad de llegar a la acrópolis en nuestro único día en Atenas (perdimos el primero con lo que nos costó llegar). Hemos dado con mucha gente solidaria en este viaje. El tipo no tenía porque hacerlo, pero se copó.

En fin, Grigori nos tiro en la plaza Sintagma y de ahí pateamos hacia la acrópolis. Compramos el pase para las 7 atracciones del circuito Acrópolis, como para sacarle el jugo a este día.

La acrópolis se parece a la construcción de Masadá (mencionada en otro post anterior, de Israel), quizás porque ambos fueron construidos por la misma época y con el mismo estilo. Ambos arriba de un monte, ambos para albergar a los ricos de ese tiempo, ambos destruidos luego por la historia que los continuó. Haber visto lo que sucedió en Israel con los griegos y los romanos fue muy útil a la hora de unir los puntos con lo que se ve aquí en Atenas y lo que probablemente veremos en los demás países (lo estoy escribiendo desde Roma mientras la china duerme un poquito).

En la entrada

Herod Atticus: Anfiteatro reconstruído






Lleno de gente, tardamos media hora en subir. Mucho grupo con guías, muchos viejos que van porque hay que ir, pero tienen más ganas de ir a comer algo que de aprender y entender un poco más la historia que nos precede.

Acá habían pocas personas, aí que imaginen lo que era en realidad. 







Están reconstruyendo toda la Acrópolis desde hace 20 años y aun no terminan. Es entendible, teniendo en cuenta que se tardaron miles de años en construir originalmente, pero molesta a la hora de apreciar las estructuras: está lleno de andamios y zonas cerradas al público.
Así eran los tractores en la antigua Grecia :)


Bajando... 




Seguimos viaje hacia la Antigua Agora. Era un mercado griego que fue tapado por los persas y luego encontrado y transformado en museo. Expone artículos de diferentes rubros, todos encontrados bajo tierra. Mucho relacionado con cómo se enterraba a la gente en aquel entonces.






Un escudo... flor de tamaño. Lo que debía ser el brazo del guerrero que lo portaba. 










Paramos a comer algo rápido y barato. Everest fue la  opción.




Luego seguimos viendo el resto de los sitios históricos, y recorriendo la ciudad. El recorrido fue largo y lleno de lugares impactantes (bueh, algunos no tanto). Uno de ellos fue el Teatro de Dionisio.

 



Hubo mucho más, pero tengo que ir dándole fin a este artículo porque se me hace tarde para ir al vaticano, y ustedes saben lo bien que quiero quedar antes el papa!

Para terminar, y scarnos unpoco de cultura de encima, nos fuimos al Hard Rock Café de Atenas a comer algo a la noche, mientras esperábamos que nos levantara Grigori.

La plaza de Monasteraki

Pintó frio...

Iglesias por todos lados. De todos los tamaños...

Una viola firmada por Carlitos Santana

Este traje lo usó Prince para la película Purple Rain-

Parche del bombo del batero de Lynch Mob.

Bajo de Duff que se usó para grabar Use Your Illusion. 


Viola de Metallica, probablemente de James Hetfield.

Qué foto teenager te mandaste acá...

Remera de Bon Jovi

Cansados los chinos de tanto movimiento
Me gustó Atenas. El idioma y su alfabeto me molestaron bastante, pero la ciudad en si, y su gente puedo decir que nos trataron muy bien. Lo único negativo fue nuestra experiencia en Pireous tratando de llegar. La gran lección aprendida es que hay que saber cómo llegar al centro de operaciones (donde uno se hospeda). De ahí en más todo es fácil.

Nos vemos en Roma!

LINK para mi: http://www.athensguide.com/acropolis.html